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Martes 15 de Abril de 2014 | 07:39
A un año del 15 de abril Capriles no se hace responsable de su violento llamado
A un año del 15 de abril Capriles no se hace responsable de su violento llamado
AVN/ Por Ana Navea

Un año ha pasado desde aquel llamado a la violencia que hizo a sus seguidores el doble perdedor de elecciones presidenciales, Henrique Capriles Radonski, en un claro acto de irresponsabilidad que se niega a reconocer, tal como desconoce que tras su declaración la noche del 15 de abril de 2013 se generó una ola de violencia en la que fueron asesinados 11 venezolanos, todos vinculados con la Revolución Bolivariana.

Caracas,

Un año ha pasado desde aquel llamado a la violencia que hizo a sus seguidores el doble perdedor de elecciones presidenciales, Henrique Capriles Radonski, en un claro acto de irresponsabilidad que se niega a reconocer, tal como desconoce que tras su declaración la noche del 15 de abril de 2013 se generó una ola de violencia en la que fueron asesinados 11 venezolanos, todos vinculados con la Revolución Bolivariana.

"Cuando dijimos, era que la gente pagara su frustración y su rabia con una olla", explica ahora un debilitado Capriles, sentado en una mesa este 10 de abril de 2014, en el Palacio de Miraflores, en Caracas, donde asistió junto a otros miembros de la coalición de la derecha -tras ocho semanas de llamado al diálogo- a una reunión, transmitida en cadena de radio y televisión, con el presidente de la República, Nicolás Maduro, que este 14 de abril cumplió un año de gestión al mando del país y victorioso ante los incesantes intentos golpistas de la derecha.

La noche del 15 de abril de 2013, horas después del primer boletín del Consejo Nacional Electoral (CNE) con el cual se anunció el triunfo del presidente Nicolás Maduro, con 50,66% de los votos, Capriles desconoció los resultados y en una convocatoria a un cacerolazo expresó: "Descargue toda esa arrechera, descárguela allí, dele ahí duro, usted le da allí y que se oiga en todo el mundo".

En esa declaración dijo también que responsabilizaba al Gobierno Nacional de actos violentos que pudieran generarse en las próximas horas, aunque en reiteradas ocasiones hizo un llamado a sus simpatizantes a salir a la calle para descargar su rabia porque los resultados no le habían sido favorables.

A partir de esa misma noche, además de los asesinatos, comenzaron los ataques vandálicos, asedios y disparos contra centros de salud públicos, abastos de la red pública de distribución de alimentos, medios de comunicación del Estado y comunitarios, así como el hostigamiento selectivo a hogares de dirigentes políticos y populares.

La "arrechera" de seguidores de Capriles se hizo literalmente fuego cuando quemaron casas del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv), automóviles, centros médicos e instalaciones de la Cantv, y cuando el mismo 15 de abril fueron arrolladas intencionalmente tres personas, durante una manifestación de apoyo a la Revolución Bolivariana en el estado Zulia.
Todo esto acompañado de una campaña mediática y por las redes sociales de mentiras y manipulaciones que aupaban la violencia, ejemplo de ello fue el mensaje en Twitter del periodista Nelson Bocaranda -con un millón 300 mil seguidores- en el que señaló que en centros públicos de salud se ocultaban urnas electorales.

La ira provocada por Capriles tuvo una intensidad de cuatro días continuos en los que resultaron heridos más de 80 venezolanos en actos vandálicos y criminales el 14 estados del país.

Para Capriles -algunos medios de comunicación y organizaciones no gubernamentales- esto nunca ocurrió, las víctimas y destrozos fueron desconocidos también, tal como desconoció la voluntad de la mayoría del pueblo, que durante 15 años continuos apuesta por el proyecto bolivariano y chavista.

Fuiste profundamente irresponsable

El pasado 10 de abril, en Miraflores, lejos de lamentar y conmemorar los hechos violentos generados por su declaración hace un año, el actual gobernador del estado Miranda mantuvo una actitud amenazante y de irrespeto al presidente Maduro y el Gobierno en general, además de insistir en sus continuos ataques a las instituciones del Estado, en especial, contra el Poder Electoral.

Tal posición, tuvo su respuesta en la alocución del alcalde de Caracas, Jorge Rodríguez, quien le recordó la legitimidad y transparencia del CNE, respaldada por diversos organismos internacionales, y su irresponsabilidad al llamar a las acciones de calle por no aceptar los resultados electorales, auditados en un 100%.

"Tu sabías muy bien que frente a la crispación había que ser responsable y fuiste profundamente irresponsable", le expresó Rodríguez a Capriles, quien ante estas palabras respondió con un gesto de negación y visible incomodidad.
Ya en nombre de la Revolución Bolivariana y como parte del equipo de trabajo del presidente Maduro, el alcalde de Caracas se dirigió a los partidos antichavistas y los llamó a atender la evidente necesidad de respetar y reconocer al otro, como parte de un principio básico para la coexistencia pacífica entre los seres humanos.

"Nosotros los reconocemos como pensantes, como sector político (...) No pueden insistir en desconocer a millones de venezolanos", dijo Rodríguez, quien participó en la mesa de diálogo con los partidos antichavistas, en la que se debatió la actual situación del país, que desde el 12 de febrero pasado enfrenta nuevos focos de violencia protagonizados por grupos terroristas -en un continuo intento de golpe de Estado- han generado el asesinato de 40 personas en ataques que van desde colocar guayas para degollar motorizados hasta disparos a quienes se han atrevido a despejar vías bloqueadas.

Sobre estos nuevos asesinatos provocados por una derecha que insiste en desconocer a la mayoría del país, Capriles dijo que "esos 40, 41 muertos" le afectaban "llámense como se llamen", manifestó, en su reiterado discurso en el que para él los muertos solo son eso: números.